A pesar de toda su popularidad, hoy en día muy pocos de nosotros sabemos realmente qué es la meditación. Algunos ven la meditación como la concentración mental, otros consideran que meditamos cuando imaginamos algo que nos produce paz o satisfacción.
Todos estos métodos tienen como objetivo disminuir la velocidad y, al final, detener por completo la incesante actividad de nuestra mente. Estos ejercicios no son realmente meditación - son sustitutos de la meditación, ya que normalmente es muy difícil detener nuestras mentes todos juntos.
En realidad, la meditación es un estado de conciencia sin pensamientos. No es un acto de hacer - es un estado de conciencia. O bien estamos en ese estado o no, independientemente de lo que estemos haciendo. En realidad, una persona puede estar en meditación mientras que hace sus labores de diarias como otra persona puede estar muy lejos del estado de meditación mientras está sentado en la postura del loto en la cima de una montaña.
Cuando echamos un vistazo a las diversas explicaciones sobre meditación, otra definición que se ofrece a menudo es que la meditación es tomarse un momento para sentarse tranquilamente o para reflexionar. La verdadera meditación, sin embargo, es mucho más que eso. Es un estado de paz profunda e intensa que se produce cuando la mente está en calma y en silencio pero, sin embargo, completamente alerta.
Esto es sólo el comienzo de una transformación interior que nos lleva a un nivel superior de conciencia. Esto nos permite alcanzar nuestro verdadero potencial humano. El problema, por supuesto, es cómo alcanzar este estado.
La concentración es un esfuerzo por fijar la atención en un objeto o idea durante un período de tiempo. Las técnicas utilizadas en la visualización son otro tipo de concentración.
Los sonidos, voces, colores y movimientos involuntarios no tienen nada que ver con la meditación. Estos son síntomas de pérdida de la conciencia y del control sobre algunas partes de nosotros mismos.
Los ejercicios, como las posturas y la respiración, no constituyen la meditación. Pueden ayudar a establecer un cierto equilibrio, bajo la guía de un verdadero maestro. Su práctica, sin una meta evolutiva real, sólo conduce a un desequilibrio en el canal derecho.
La conciencia sin pensamientos se logra a través de la elevación de la energía interior (o de la conciencia). Para deshacernos de los bloqueos que impiden su ascenso, utilizamos las manos y la introspección, pero nunca el esfuerzo mental (por ejemplo, la repetición continua de "Debo dejar de pensar").
En el programa Redes 2.0 de tve2 se explica que gracias a que el cerebro es
moldeable, y sabemos transformarlo mediante el aprendizaje, podemos aprender a
ser más felices, más responsables y cooperativos a través de la meditación.
Ver video »